Después de tres consultas seguidas, escribir la nota es el momento más difícil del día. No por su contenido — el psiquiatra ya sabe lo que vio — sino porque la atención se vacía justo cuando hay que reconstruir lo que el paciente dijo, en qué orden, con qué énfasis, y cuáles fueron los criterios diagnósticos. El AI Scribe de NuvaMed existe para devolverle ese momento a la consulta siguiente, no a la pantalla. La idea que sostiene todo el producto es simple: amplificamos a las personas; no las reemplazamos. El papeleo es de la máquina; mirar al paciente sigue siendo tuyo.
Qué hace, exactamente
NuvaMed es un AI Scribe ambiental y multi-fuente: captura el entorno completo de la consulta — micrófono en sala para la sesión presencial, o cualquier videollamada cuando atiendes de forma remota — y procesa el audio para sintetizar la nota clínica. No es un dictado dirigido al micrófono ni está atado a una plataforma específica de videollamada. Funciona donde estés atendiendo, sin que tengas que ser ingeniero para configurarlo.
Cuando termina la sesión, el audio se transcribe y entra a una capa de PII stripping antes de que cualquier modelo de IA lo procese. La capa elimina los identificadores del paciente — nombre, RUT, teléfono, dirección, nombres de terceros — y los reemplaza con marcadores neutros. Lo que llega al modelo es un texto clínico sin datos personales.
El modelo propone tres cosas:
- Una nota SOAP estructurada: subjetivo, objetivo, evaluación y plan. No reemplaza tu juicio — propone una primera versión con la información que efectivamente apareció en la sesión.
- Una lista de códigos CIE-11 sugeridos, con crosswalk a SNOMED-CT chileno. La sugerencia incluye la evidencia textual que la justifica, no un veredicto.
- Entidades clínicas extraídas: medicación mencionada, escalas autoadministradas si las hay, eventos de riesgo. Cada extracción se ancla al fragmento de transcripción que la originó.
Tú revisas, editas, firmas — el flujo es siempre proponer y revisar, nunca ejecutar solo. El audio crudo y el texto plano de la transcripción no se almacenan nunca: se procesan en memoria y se descartan. Solo persiste la nota clínica firmada — porque eso es lo que tiene base legal, y porque ese descarte es precisamente la garantía que te deja dormir tranquilo.
Por qué asistida, no automatizada
La distinción no es semántica ni de marketing. Un AI Scribe que diagnostica está vendiendo algo que ningún regulador chileno permitiría usar en la práctica clínica psiquiátrica, y que ningún psiquiatra serio querría usar. La IA propone, sugiere, estructura — y ahí se detiene. La IA asiste; el psiquiatra decide. La línea final siempre es del juicio clínico humano. Esa frase no es eslogan: define qué se guarda y qué no en la base de datos, y por qué nada se firma, ordena ni envía solo con lo que sugiere la máquina.
El modelo escucha "no quiero estar aquí" y propone evaluación de riesgo suicida con la cita textual. No agrega ese ítem al plan ni dispara una alerta autónoma. Te muestra la cita, sugiere ampliar la evaluación de riesgo en el SOAP, y deja que tú decidas si esa frase amerita una intervención, si era expresión de cansancio momentáneo, o si requiere ampliar la C-SSRS en esta misma sesión.
Datos clínicos sin salir de Chile
La Ley 21.719 entra en vigor en diciembre de 2026 y eleva las exigencias de protección de datos personales al nivel del RGPD europeo. El procesamiento de transcripciones de consultas psiquiátricas — uno de los datos personales más sensibles que existen — exige dos garantías técnicas que la arquitectura de NuvaMed resuelve por diseño:
- Minimización de datos: solo se procesa lo necesario. El audio con identificadores nunca llega al modelo en claro; antes pasa por una capa de despersonalización en el servidor que reemplaza nombre, RUT y datos de terceros por marcadores neutros.
- Trazabilidad y borrado: solo persiste la nota clínica firmada, sobre la que el paciente puede ejercer derechos ARCO. El audio crudo y la transcripción intermedia no se conservan — no hay un archivo que filtrar, perder ni que te pidan borrar después.
Esas dos garantías no son una capa de cumplimiento agregada después — son la arquitectura. La tercera condición legal, el consentimiento informado del paciente para registrar la sesión, sigue siendo parte de tu deber profesional como tratante: NuvaMed no lo reemplaza ni decide por ti. Lo que sí hacemos es que el resto del cumplimiento venga resuelto de fábrica, para que el registro sea defendible por diseño y tú solo tengas que ocuparte de la conversación con tu paciente.
Lo que no es
No es un dictado. No transcribe lo que tú dices en voz alta a un micrófono — capta el entorno completo de la sesión entre psiquiatra y paciente. No reemplaza la escritura clínica: propone una primera versión que tú editas. No es un sistema de toma de decisiones clínicas. No diagnostica. No prescribe. No notifica al paciente sin tu firma. Y no sustituye el trato humano: el vínculo con tu paciente no lo media ningún algoritmo.
El AI Scribe aplica tanto a consulta presencial como remota — captura el entorno completo donde estés atendiendo. Si tu volumen de sesiones es bajo (menos de cinco a la semana), el costo administrativo de revisar las notas propuestas puede pesar más que el ahorro. Si te interesa la cobertura legal pero no la transcripción, mira cumplimiento Ley 21.719 y historia clínica Ley 20.584 directamente.