Qué exige la ley, literalmente
La Ley 21.331 establece el marco de derechos para personas con discapacidad mental en Chile. Para el psiquiatra que ejerce — público o privado — significa cuatro obligaciones documentales explícitas, cada una con un plazo que corre desde el momento de la internación:
- Consentimiento informado específico para tratamiento, registrado por escrito y verificable. No es la misma firma genérica que la admisión clínica.
- Comunicado de internación involuntaria a la autoridad sanitaria dentro de 24 horas, con motivación clínica fundamentada.
- Evaluación por equipo de salud mental dentro de 72 horas de iniciada la internación involuntaria, firmada con firma electrónica avanzada cuando corresponde.
- Oficios a tribunales de familia según el flujo del caso — internación prolongada, alta, cambio de tutor.
Si tu software no contempla esos cuatro flujos con plazos verificables, los estás haciendo a mano — y cargando tú solo con un riesgo que no debería ser tuyo. Si los haces a mano, en algún momento llega una auditoría que pregunta por el correo del comunicado de las 24 horas, y de la respuesta depende tu tranquilidad. La idea de NuvaMed es simple: que ese expediente quede defendible por construcción, para que duermas tranquilo.
Cómo lo implementa NuvaMed
Cuando documentas una internación involuntaria, NuvaMed enciende los relojes que la ley te impone: el de las 24 horas para el comunicado a la autoridad sanitaria, el de las 72 horas para la revisión judicial, el de las firmas pendientes, y el del oficio a tribunales si procede. Cada uno tiene su semáforo, su responsable asignado, y su evidencia documental adjunta — todo lo administrativo lo lleva el sistema, para que tu atención siga en la persona internada y su familia.
El comunicado de 24 horas se genera desde la ficha clínica — sin retipear datos del paciente — y se envía a la autoridad sanitaria (SEREMI de Salud) con el caso identificado. Queda trazado en el registro de auditoría con fecha, destinatario y acción. Cuando vengan a preguntar, la respuesta es un documento y una hora, no una búsqueda angustiada entre correos.
La evaluación que la ley exige requiere la firma de los dos profesionales responsables. NuvaMed reúne ambas firmas y compone el documento; si una se atrasa, sabes exactamente cuál falta y a quién pertenece. El sistema amplifica al equipo y le quita la carga de coordinar a mano — no lo reemplaza.
NuvaMed no decide por ti si una internación amerita ser involuntaria. Esa decisión es tuya, fundamentada en tu juicio clínico y la conducta del paciente. Lo que NuvaMed hace es asegurar que, una vez tomada esa decisión, los plazos legales se cumplan sin que dependan de tu memoria. Amplificamos a las personas; no las reemplazamos: la tecnología hace el papeleo y te devuelve el tiempo para mirar al paciente.
Firma electrónica: por qué importa
Firma electrónica no significa solo "firmar en digital". En Chile identifica al profesional mediante un certificado, vincula esa identidad al documento, permite detectar cambios posteriores y fortalece la integridad y autoría del registro. Para una receta, certificado, evaluación u oficio, esa diferencia es el salto entre un archivo administrativo y una evidencia defendible — y es exactamente lo que te respalda el día que alguien revise el caso.
NuvaMed firma con tu certificado los documentos que la ley exige: certificados de internación, evaluaciones y oficios judiciales. La firma se aplica en el momento de firmar, queda sellada con un sello de tiempo de fuente confiable y produce un PDF que permanece verificable incluso después de que el certificado expire — preparado para auditoría o tribunal. Es firma electrónica real, no una imagen de firma pegada en un documento.
Si tu certificado no está disponible al firmar, NuvaMed te lo advierte y mantiene visible el estado de cada firma pendiente: sabes en todo momento qué documento aún no está firmado y por quién. La defensibilidad no queda librada al azar ni a que nadie recuerde firmar — queda a la vista.
Internación voluntaria también está cubierta
Aunque la atención mediática se concentra en la internación involuntaria, la mayoría de internaciones psiquiátricas son voluntarias. La ley exige consentimiento informado específico, revisión periódica y derecho a revocar el consentimiento. NuvaMed implementa estos flujos de forma visible para paciente, psiquiatra y eventual tutor — porque la tranquilidad del paciente y la del médico son el mismo diseño, no dos cosas en tensión.
El portal del paciente NuvaMed+ permite al paciente revisar los consentimientos firmados, ver qué autorizó y revocar los consentimientos que son revocables. No hay letra chica oculta ni autorizaciones implícitas: el paciente sabe a qué dijo que sí, y tú tienes el respaldo de que ese consentimiento quedó registrado y trazable. Bajo la Ley 21.331, el derecho a revocar es del paciente, no del proveedor — y el contacto con esa persona sigue siendo humano, nunca un chatbot.